Me gustaría poner aquí algún relato corto, alguna anécdota, el resumen de unas vacaciones , la receta de cocina o la fórmula del combinado más explosivo que se os ocurra. Ya sé que participar a veces cuesta pero pensad que la única forma de comunicarnos es dejando un rastro de nuestro paso por el Club.
 

 

 

UN LIBRO ABIERTO ES UN CEREBRO QUE HABLA

CERRADO, UN AMIGO QUE ESPERA

OLVIDADO, UN ALMA QUE PERDONA

...DESTRUIDO, UN CORAZÓN QUE LLORA.

IN MEMORIAM

Una vez un hombre, cuando yo tenía cuatro años me regaló un oso de trapo.-Uno de esos osos vestido apenas con un pijama de tela a rayas azules y con las palmas de sus manos y pies de terciopelo marrón que me miró con sus ojos de cristal oscuro y su hocico pespunteado.
Supe que iba a ser mi amigo y desde ese momento le quise. Desde los cuatro años hasta los nueve en los que mis padres me dijeron que ya no podía dormir con un oso.
Que eso era de niños y yo ya empezaba a ser un hombre...

Aquella noche me sentí por primera vez sólo de verdad.

Con mi oso de trapo había compartido el asalto al castillo encantado, la llegada de los Reyes Magos el día 5 de Enero, las confidencias más íntimas, mis pequeñas decepciones..una difteria y una infiltración de pulmón que me obligó a viajar con él a la montaña.

Fue mi amigo, mi confidente y lo llegué a querer tanto que tenía el morro pelado de los besos que le fui dando.

Hoy he vuelto a ver a ese hombre tendido en la cama de un hospital, con la respiración entrecortada ,una extrema delgadez en los brazos pálidos y lacerados por los catéteres que llevan a sus cansadas venas un poco de suero fisiológico , glucosa y calmantes.
Me ha mirado pero sé que no me ha reconocido....los médicos dicen que está en un punto sin retorno...

Y por un momento, con la fuerza que sólo tienen los deseos me he vuelto otra vez niño....solamente para retomar mi oso de trapo del baúl en donde guardo lo mejor que me ha pasado en la vida....cosas como los besos de mi madre ,o el día que hice mi primer artículo o cuando Odín me eligió a mi como su amo... y he recobrado a mi oso para ponerlo entre las manos yertas de ese hombre que se está muriendo en un hospital de Madrid...para que lo ayude como me ayudó a mí y lo acompañe en ese viaje que inevitablemente va a emprender.
Siempre estaréis los dos en ese sitio que sabéis....

INSTANTES

 Si pudiera vivir nuevamente mi vida, en la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto. Me relajaría más. Sería más tonto de lo que he sido, de hecho tomaría muy pocas cosas en serio, sería menos higiénico. Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos, iría a lugares a donde nunca he ido, comería más helados y menos habas, tendría más problemas reales y menos imaginarios.

       Yo fui una de esas personas que vivió sensatamente y prolíficamente cada minuto de su vida; claro que tuve momentos de alegría, pero si pudiera volver atrás, trataría de tener sólo buenos momentos.

       Por si no lo sabes, de eso esta hecha la vida, sólo de momentos.
       No te pierdas el ahora.

       Yo era uno de esos que nunca iban a ninguna parte sin un termómetro, una bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas; si pudiera viajar, viajaría más liviano. Si pudiera volver a vivir comenzaría a andar descalzo a principios de la primavera y seguiría así hasta concluir el otoño. Daría más vueltas en calesita, contemplaría más amaneceres y jugaría con más niños... Si tuviera otra vez la vida por delante...

       Pero ya ven...
       tengo 85 años...

       y sé que me estoy muriendo.

       Jorge Luis Borges

 

Gracias Jo^oL por el relato

LA VENTANA  

Dos hombres, ambos muy enfermos, ocupaban la misma habitación de un
hospital. A uno se le permitía sentarse en su cama cada tarde, durante
una hora, para ayudarle a drenar el liquido de sus pulmones. Su lecho
daba a la única ventana de la habitación. El otro compañero debía estar
todo el tiempo boca arriba. Ambos charlaban durante horas.

Hablaban de sus familias, sus hogares, sus trabajos, su estancia en el
servicio militar y de dónde habían estado de vacaciones. Y cada tarde,
cuando el hombre de la cama junto a la ventana podía sentarse, pasaba el tiempo describiendo a su vecino todas las cosas que podía ver tras los
cristales y empezó a desear que llegaran esas horas, en que su  mundo se
ensanchaba y cobraba vida con todas las actividades y colores del  mundo
exterior.

La cristalera daba a un parque con un precioso lago. Patos y cisnes
jugaban en el agua, mientras los  niños lo hacían con sus cometas. Los
jóvenes enamorados paseaban de la mano, entre flores de todos los
colores del arco iris. Grandes árboles adornaban el paisaje, y se podía
ver en la distancia una bella vista de la línea de la ciudad.

El hombre ante la ventana describía todo esto con detalle exquisito y el
compañero cerraba los ojos e imaginaba la idílica escena. Una tarde
calurosa, describió un desfile que estaba pasando. Aunque el otro no
podía oír a la banda, podía verlo, con los ojos de su mente, exactamente
como era descrito con mágicas palabras.

Pasaron días y semanas. Una mañana, la enfermera de día entró en el
cuarto, encontrándose el cuerpo sin vida del hombre que miraba por  la
ventana, el cual había muerto plácidamente mientras dormía. Se llenó de
pesar y llamo a los ayudantes del hospital, para llevarse el cuerpo.

Tan pronto como lo consideró apropiado, el otro paciente pidió ser
trasladado a la cama al lado de la ventana.  La enfermera le cambió
encantada y, tras asegurarse de que estaba cómodo, salió de la
habitación.

Lentamente, y con dificultad, el enfermo se irguió sobre el codo, para
lanzar su primera mirada al mundo exterior; por fin tendría la alegría
de verlo el mismo. Se esforzó para girarse despacio y mirar desde la
cama... y se encontró con una pared blanca.  Y preguntó a la enfermera
que podría haber motivado a su compañero muerto para describir cosas tan
maravillosas a través de la ventana. Ella le respondió que el hombre era
ciego y que no habría podido ver ni la pared, y le  indicó: "¡Quizás,
solo quería animarle a usted!".

Epílogo:   El dolor compartido es la mitad de la pena, pero la
felicidad, cuando se sincroniza, es doble.

ANIVERSARIO

 Había colocado en la parte alta del frigorífico una botella de champagne para que estuviera bien fría para la cena y saqué dos copas de cristal tallado de la cristalería de las ocasiones para que chisporrotearan sobre la mesa. El me miraba mientras que yo calentaba la sopa de espárragos,que junto a un poco de pescado y unas fresas de postre ,compondría la sencilla cena de ese dia.

Siempre siento una especie de desasosiego cuando me mira.-Sé que con el tiempo nos conocemos tan bien, que él sabe lo que pienso y yo sé también lo que piensa él. Me señaló dos botellas de cerveza y con una sonrisa que tenía más de tentación que de invitación me dijo.

.-¿Un aperitivo?

.-Claro, repuse inmediatamente.

Me gustó el gesto de que se hubiera acordado de cerveza belga que tanto me gusta.Al levantar los vasos nos miramos de nuevo. A los ojos ,sinceramente profundamente......

.-¿Sabes que día es hoy? le pregunté...

.-Sí claro, fué su escueta respuesta...

Odín se estiró en un rincón de la cocina y suspiró profundamente antes de volver a su sueño favorito, el de perseguir gatos por el parque. Una vez servida la sopa y tras de una cucharada de prueba me dijo...

.-Oye,¿Sabes que está estupenda?.....¡¡¡Cásate conmigo!!!

Me reí con la broma que ya había visto en una publicidad de televisión... Mientras degustábamos el plato eché un vistazo a mi alrededor y me gustó el ambiente distendido que habíamos creado. Yo llevaba una camisa de cuadros roja y un pantalón de pana marrón y él vestía una camisa clara, chaleco de punto azul y pantalón gris. En un rincón de la estancia una radio dejaba sonar una vieja melodía.

.-¿Fue en el 67 o en el 68 cuando nos conocimos? le pregunté.

.-En el 67 repuso.-Recuerda que yo acababa de entrar en Publicix ese año. Fue el primero de Marzo del 67.

.-Entonces, dije yo, son treinta y cuatro años los que cumplimos...

.-Si...Parece mentira dijo mirando a través de la ventana hacia el parque cercano...¡Cómo pasa el tiempo!.

Habíamos consumido ya el pescado y las fresas y la incipiente primavera de Madrid nos envolvía con mil aromas de vida y de novedad. Odin movía las patas compulsivamente sumido en su sueño fantástico ,sueño hecho de carreras y persecuciones mientras que en la radio la melancolía se hacía canción con Edith Piaf.

Entonces fue cuando nos miramos de nuevo. El tomó mis manos entre las suyas acariciándolas con sus pulgares y sin dejar de mirarme y con su profunda media voz me dijo...

.- Me alegro de haberte conocido...

En aquél momento sentí que todo había merecido la pena...El  Michael Jordan que vive dentro de mí rozó el cielo con la punta de los dedos de un salto y supe que el enfrentamiento con las propias familias, las burlas, las críticas, las habladurías de los "queridos compañeros de trabajo" y las aviesas miradas de los vecinos no importaban nada.

Con las manos en las manos y los ojos en los ojos pasaban los segundos...

La botella de champagne siguió olvidada en la parte alta del frigorífico y las copas de cristal tallado que guardamos para las ocasiones quedaron en la repisa sin poder mostrar su mágica capacidad de hacer de la luz un arco iris...

Nos estábamos mirando.....Y el tiempo se detuvo....

DONDE CRECEN LOS JARDINES

 "Un cargador de agua de la India tenía dos grandes vasijas que colgaba a
los extremos de un palo y que llevaba encima de los hombros. Una de las
vasijas tenía varias grietas, mientras que la otra era perfecta y
conservaba toda el agua al final del largo camino a pie, desde el arroyo
hasta la casa de su patrón, pero cuando llegaba, la vasija rota sólo
tenía la mitad del agua.

Durante dos años completos esto fue así diariamente, desde luego la
vasija perfecta estaba muy orgullosa de sus logros, pues se sabía
perfecta para los fines para los que fue creada. Pero la pobre vasija
agrietada estaba muy avergonzada de su propia imperfección y se sentía
miserable porque sólo podía hacer la mitad de todo lo que se suponía que
era su obligación.

Después de dos años, la tinaja quebrada le habló al aguador diciéndole:

"Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo porque debido a mis
grietas sólo puedes entregar la mitad de mi carga y sólo obtienes la
mitad del valor  que deberías recibir".

El aguador apesadumbrado, le dijo compasivamente:

"Cuando regresemos a la casa, quiero que notes las bellísimas flores que
crecen a lo largo del camino".

Así lo hizo la tinaja. Y en efecto vio muchísimas flores hermosas a lo
largo, pero de todos modos se sintió apenada porque al final, sólo
quedaba dentro de sí la mitad del agua que debía llevar. El aguador le
dijo entonces:

"¿Te diste cuenta de que las flores sólo crecen de tu lado del camino?
Siempre he sabido de tus grietas, y quise sacar el lado positivo de
ello. Sembré semillas de flores a todo lo largo del camino por donde
vas, y todos los días las has regado y por dos años yo he podido recoger
estas flores para decorar mi hogar. Si no fueras exactamente como eres,
con todo y tus defectos, no hubiera sido posible crear esta belleza"

Cada uno de nosotros tiene sus propias grietas. Todos somos vasijas
agrietadas, pero debemos saber que siempre existe la posibilidad de
aprovechar las grietas para obtener buenos resultados...

Dedicado a todos mis amigos, que aprovechan sus grietas para hacer
crecer
hermosos jardines...

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